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lunes

Más sabe el zorro por viejo que por zorro.




 # Porque no siempre lo que necesito es lo que quiero, lo que quiero no siempre es lo que encuentro, lo que encuentro no siempre es lo que busco, lo que busco no siempre es lo correcto.

Quizá porque no siempre 1+1 son 2, porque el blanco puede ser negro, porque lo más fácil no siempre es lo acertado, y lo acertado no siempre me hace feliz, porque para mí, sólo lo difícil es estimulante, porque lo complicado a veces es más atractivo, porque lo atractivo no siempre tiene que ser bello, porque a veces "no" quiere decir "sí", y en ocasiones, tras un "sí" se esconde un "no", porque no es oro todo lo que reluce ni plata todo lo que no brilla, porque comer a veces no te quita el hambre y dormir no significa que descanses.
Quizá porque estar solo no significa que nadie te quiera, porque estar rodeado de gente no significa estar acompañado, porque se puede soñar despierto, porque a veces los ojos hablan más que millones de palabras, y las palabras no te salen cuando se clavan en ti ciertas miradas, porque a veces los silencios duelen más que las palabras, porque se puede andar perdida aunque conozca el camino, porque hay días tan oscuros como la noche, y noches que brillan más que un día, porque hay días para todo, porque todo a veces es nada y porque otras veces nada es todo.


Quizá porque hay quienes te tienen delante y no te ven, y quienes te han visto sin mirarte, porque puedo verte cuando no te miro, y no mirarte cuando te veo, porque el mismo abrazo que adoro me ahoga, porque aunque me ahoga me atrapa.

Quizá porque no siempre correr significa llegar más lejos, porque lo más pequeño en ocasiones es lo más grande, porque lo más ligero a veces es lo que más pesa, porque 2+2 a veces son 5, porque en ocasiones uno se salta sus propias reglas para después poder cumplirlas, porque a veces aunque se pierda se gana y porque hay derrotas que son victorias.

Feliz bicentenario de la Constitución de Cádiz.
Feliz día del padre
:)

sábado

Los muros que construimos alrededor de nosotros para mantener la tristeza alejada también evita la entrada de la alegría

Sí, sí. Lo típico que te dicen... Que todo lo que sube baja. Vamos, que  las cosas caen por su propio peso. Maldita ley de la gravedad, cuánto daño ha hecho al mundo… Sí, que si hubiera sido cierto todo de lo que nos hablabas, habrías sido mi ídolo. Pero no, siento decirte que perteneces al resto de los mortales, sí, eres de los nuestros. De las que se aplica al cuento que quien juega con fuego se quema. Pero que… que donde hubo fuego, cenizas quedan. Todos sabemos bien que el tren sólo pasa una vez en la vida, pero también que hay autobuses cada media hora. Vaya, cuántas vueltas da la vida. Y a la estación no llega el tren. Parece mentira. Y un día cualquiera, a una hora cualquiera, sin saber cómo, ni por qué terminas cogiendo la línea 13, y te encuentras perdida en Lluja preguntándole al conductor cuándo sale el siguiente autobús. Y te dice que sale en 10 minutos, ni tan siquiera en media hora. Me encanta la vida, y el reintegro de los buses que no te llevan al destino deseado.
Lara
Trust life a little bit.


viernes

No envidies la felicidad de aquellos que viven en un paraíso de tontos, pues sólo un tonto pensará que eso es la felicidad


Idas de pinzas varias
Lo que transmite tranquilidad. Comer golosinas en un banco. El olor a mar. Viajar. Sentirse comprendido. Hablar filosóficamente. Hacer fotos a todo y todos. Reír. Escuchar música. La arena de la playa. Llorar. Regar flores. Sentarse en la terraza y ver pasar gente. Leer. Escuchar anécdotas. Coger caracolillos. Pensar. Las zapatillas de estar por casa. El punto y final de un trabajo. Salir de tranquis. Ver fotografías viejas. Coleccionar post-its y recopilar sonrisas. Ver buenas películas. Desprenderse de apuntes de una asignatura aprobada. Tumbarse en la hierba. Hacer desquiciar a mi hermano. El olor a champú de camomila y Rock n Rose. Aprender cosas. Los bolígrafos y rotuladores de colores. El momento en que los planes salen bien. Abrazar a alguien a quien quieres. La habitación ordenada, a mi manera. Subirse a la colchoneta asesina de la piscina. Observar las tortugas. Un helado de Regma de avellana. Gritar. Volver donde siempre, y que todo siga como siempre. Entender a alguien con sólo mirarle. Las palomitas. Ganar al monopoly y jugar a juegos de mesa desconocidos. Ocupar el tiempo. Saber arreglar algo roto desde hace mucho tiempo. Organizar un sábado. Hablar sin sentirse expuesto. No hablar. El sol.  Cosas absurdas. Cosas importantemente absurdas.  
Lara


Click para no pasarte de abriles

jueves

El pasado es lo que recuerdas, lo que imaginas recordar, lo que te convences en recordar, o lo que pretendes recordar.

Hablemos. Hablemos sobre el tiempo. Hablemos de cuándo pasan las cosas, y por qué. De cuando tienen que ir más despacio, porque deprisa se derrapa. De dónde está el límite de la amistad. De cuánto tiempo tiene que pasar para querer a alguien. De cuánto tiene que pasar para decir la frase y que no salga corriendo. Hablemos de cuánto queremos que dure, o cuándo decidimos que ya no más, o de cuando quizás nunca quisimos que pasase. Hablemos de cuando uno tiene interés por alguien y del día siguiente, cuando se le pasa. Hablemos del tiempo que dura  un instante, y del que pasas recordándole. Hablemos de sentirse importante para alguien, y a la vez abrumado por no saber compensar como le gustaría. También comentemos  los momentos que desordenados pasean en la cabeza, sobre aquél regalo que le compramos o sobre aquel beso que le dimos. Sobre las fases
Disfruta ahora.
Otro ahora está viniendo
Aludamos al tema de aquel affair y varios errores continuados, y sobre aquel que pudo ser  algo para ti pero le quedabas grande. Hablemos sobre quien se fue, quien llegará o quien está. Sobre el tiempo de margen, que se quebranta, de cuando en cuando. Sobre qué opinamos de “lo que quiero, lo consigo”, y de “no vivo buscando nada con nadie, nunca lo he necesitado”. Sobre llorar hasta reírse y reírse hasta llorar
Digamos algo sobre aquella frase que años más tarde se repite en nuestra memoria, o sobre lo que cambian las cosas. Sobre nuestro concepto de normal. Sobre si somos anormales, o es que el mundo está loco. Hablemos sobre la perspectiva sobre esas cosas. La que nunca cambia. En verdad,  la percepción no cambia, evoluciona. La esencia es la misma. Hablemos de lo raras que somos. De la excepción que confirma la regla. De la diferencia. Hablemos de pasado, presente. Dejemos el futuro para luego, que no sé a ti, pero a mí me da pánico… 


Lara

Pincha para hablar
bebamos para no vernos.

martes

Deja de encender tu televisor emocional para ver el mismo programa. Es una dosis innecesaria de veneno.


Soy de esas que llegan media hora tarde y sonríen mientras piden perdón, de las que hacen la maleta 5 días antes y se le queda lo más importante. Acepto que soy cabezona y negativa, me puede la timidez pero cuando se me pasa... A veces hablo mucho y me entra la risa floja que suena estúpidamente escandalosa y otras me encierro en mi mundo y es complicadísimo sacarme de ahí. Sin embargo, tú lo consigues. Siempre llevo el móvil en el bolsillo aunque no me llame nadie, basta que lo lo ponga en silencio para que quieran llamarme. Soy impredecible, tan pronto sonrío como lloro, me enfado de nada, pero también se me pasa enseguida. No soy gran cosa, pero soy yo sin falsas apariencias ni nada que esconder. Pero admito que llevo un escudo, y finjo ser fría y distante, para que nadie me haga daño. A veces me funciona. Lo malo es cuando alguien consigue traspasarlo, a partir de ese momento... Estoy perdida, como ahora


De aquí.

sábado

No es sólo cuestión de romper las estructuras, sino de saber qué hacer con los pedazos



Decían por ahí que nadie que escriba algo que merezca la pena puede escribir en paz. Normalmente cuando te pones a escribir estás enfadado, eufórico o filosófico. Tienes que tener una tormenta interior para poder escribir en condiciones. Hace mucho que no escribo, lo que no quiere decir que esté en paz. Sí, de hecho, la tormenta parece que no amaina. Una cosa detrás de otra, un golpe detrás de otro. Y cuando parece que el clima se suaviza, ¡zaca! De nuevo otra ola de frío. Parece que de lo único que tengo ganas es de que llegue junio. Junio es mi meta, tener ese verano de stand by que necesito. Sé que no estoy desaprovechando mi vida. Al contrario, tanta intensidad creo que me está consumiendo y debo de echar el freno. Debo parar, dar menos vueltas a las cosas y dejarme llevar. El hombre del tiempo ha dado bueno para esta semana. No sé si creérmelo 
 (Digo porque... es Cantabria. Y es mi vida.


lunes

un pedacito de 'the wolf'



-Me coges de la cintura y me acercas lo suficiente para que no me pueda escapar. ¿Dónde crees que vas? ¿Quién te parece que soy? Me miras fijamente, mientras yo intento evitarte. Me tiemblan las pestañas. Y sabes que no puedo. Te ríes, y yo me quedo mirándote escéptica. Siento tu respiración demasiado cerca, eres consciente de ello y te sigues aproximando hasta rozar mis labios. Mi pelo, tu cuello, alcohol en pequeñas dosis. Es el momento en que no hay marcha atrás. Déjalo. Déjate llevar, que ya es imposible parar… Pero cuidado, lo que no sabes es que no siento. Al César lo que es del César, y a Dios lo que es de Dios... El temporal ha logrado congelar el músculo motor. Y aún queda mucho para verano...


Lara

domingo

un pedacito de oportunidad


- Hace tiempo,  y después de leer varias recomendaciones, vi la película “Olvídate de mí”. Es una extraña mezcla de surrealismo y realidad. ¿Cuántas veces nos preguntamos “por qué no podré borrar estos o aquellos recuerdos de mi cabeza”? Si pudiera olvidarme de todo lo malo, créeme que lo haría. Sería francamente liberador el poder borrar cada reminiscencia dolorosa de nuestra cabeza, tener amnesia selectiva. Pero… ¿Y qué pasaría con la voz de los errores? ¿La voz de la experiencia? ¿De verdad me creo que borrando esas rememoraciones no volveré a incurrir en la misma equivocación una, y otra vez? De eso se trata la vida, de ir acumulando errores, y aprender de ellos. Porque gracias a los errores se alcanza el éxito. Soy de las que piensa que la vida está llena de segundas oportunidades, sin las cuales no sería posible seguir adelante. Siempre aparece una luz al fondo de ese túnel en el que estás metido, y en el que crees que no haces más que tropezar. Siempre hay alguien dispuesto a tenderte la mano, y muchas veces es quien menos te lo esperas, dado que te fallan las personas de las que esperabas esa ayuda. Es curioso ver cómo la gente entra y sale de tu vida, y la rapidez con la que muchas veces ocurre.  La voz de la experiencia me dice que no hay que ser absolutamente desconfiada, pero que hay que tener cuidado en quién depositar esa confianza… Dicen que si hay una posibilidad entre mil millones, lo intentes. Y, si no, siempre te sorprenderá comprobar la importancia de los planes b, c, d, e, f… Que tú eres uno entre 6.972.688.217, ¿me oyes? No eres nadie. No me conoces, así que no te atrevas a juzgarme. ¿Quién te crees?



-Lara

un pedacito de descripción al azar...






- Puede que sea un poco rara. Un día me verás llorando, y al siguiente dando saltos de alegría en lo más alto. Por las tardes puedo ser la más odiosa que conozcas y por las mañanas la más encantadora. Mis sonrisas te pueden embobar, pero tengo miradas que espantan. Habrá días que estaré 24 h contigo, abrazándote, agobiándote, haciéndote reír. Otros, sin embargo, notarás que no estoy aquí, que nada me incumbe y nadie tiene que ver conmigo, esos días te aconsejo que no te esfuerces ni en tocarme. Con el tiempo verás que soy de extremos, que conmigo es blanco o negro, que el gris para mí no existe: o te quiero o te odio, o algo me gusta o no puedo ni verlo, o me da igual todo o todo me influye. También te darás cuenta de que me doy entera a todo, que las cosas, cuando decido hacerlas, las hago dando todo de mí, dejando en ellas mis ganas,empeño y a veces lágrimas. Que cuando lloro, lloro hasta soltar la última lágrima, que cuando río, se me sale toda la fuerza en cada carcajada, que cuando me enfado, lo hago con toda mi energía, que cuando grito, me dejo la garganta y que cuando beso, lo hago como si fuera la última vez. Después de darte cuenta de todo eso, sabrás si eres un poco inteligente, que cualquier día, a cualquier hora, me puedo ir de tu vida tal y como llegué, sin esperarlo, con fuerza y de repente. Para ese día ya habrás descubierto que es inevitable cogerme cariño. Pero no te preocupes, cuando me vaya ya me conocerás lo suficiente y sabrás qué hacer para que vuelva, si no lo sabes todavía...


http://impoosible.blogspot.com

sábado

un pedacito de la señora exigencias...

No me dejes de mirar, no me apartes la mirada. No me mires demasiado, sonríeme. No me oigas, escúchame. No me mandes un mensaje, llámame. No me pidas permiso, bésame. No me roces, acércate. No te acostumbres a mí, yo no lo haré. No sueñes, vive. No me llames por mi nombre, inventa uno que únicamente tengas permiso para utilizar tú. No me hables, susúrrame. No me digas lo típico, házmelo saber.  No me traiciones, déjame. No me agobies, necesito independencia. No discutas conmigo, hazme rabiar. No me pidas perdón, no lo hagas. No me comentes tu insuficiencia de tiempo para verme, hay cosas que no hace falta decir. No pases demasiado tiempo conmigo, pero no te olvides de mí. Ah, y no me quieras, o quiéreme sólo si te atreves
Lara.

jueves

un pedacito de abrumación.

Él tenía esos ojos que me hacían sentir como si me ahogaba, y cuando me miraba en ellos me sentía abrumada. Fue como si él supiera algo que nunca me dijo, algo que todavía no sé, algo que estaba prohibido y envenenado y que nunca querría saber…

My beautiful disaster

domingo

un pedacito de.. excepción?

# No sé por qué pienso en esto. Creí que ya lo tenía superado o, como ya comenté, que no había nada que superar. Como algo volátil te conocí, y lo asumí desde el principio, no esperé nada porque sabía que era una de esas cosas que no seguirían, pero el problema reside en que quizá nunca perdí las esperanzas de que estuvieras conmigo. Supe que no había nada que sentir. De hecho, no sentí nada. A lo mejor tuve que reflexionar sobre ello para saber si significó algo. Para ti hace tiempo que me quedó claro que no. Pero, por más que intente averiguar lo que significó para mí, no logro definirlo… Un interés desinteresado, un desliz, cinco llamadas, un mensaje… Me hace gracia, nunca creí poder escribir sobre esto, y hasta me avergüenzo muchas veces de pensarte. Pero me es inevitable, ya que durante unos instantes fuiste increíblemente perfecto. Fue esa parte la que me salté, digo la del “increíblemente”. Lo que más lamento es estar arrepintiéndome los momentos que estuviste conmigo. Sentí por un instante estar decepcionándome a mí misma y a los que me rodean. Intenté retroceder en el tiempo y rectificar, pero era demasiado tarde para parar. Estaba a menos de diez centímetros de ti, pero más distante incluso que ahora. Sé que lo notaste y, sin embargo, me diste la confianza, la seguridad suficiente para no incomodarme. Creo que el ver a otra en mi lugar me desquició momentáneamente, pero gracias que fue un simple lapsus. Ya ha pasado cierto tiempo, yo diría que hasta demasiado. Y creo que es hora de cerrar este capítulo, por lo que no queda más que decir que encantada de haberte conocido. Que nunca olvido una cara, pero contigo haré una excepción. 


Photography Graphics

lunes

un pedacito de la vida.

.- Desde pequeña me han enseñado muchas cosas. Que hay que llamar antes de entrar, utilizar hasta la saciedad el “por favor” y el “gracias”, ser puntual, saludar siempre al entrar en un sitio. Ser ordenada, cuidar lo de los demás incluso mejor que lo mío y saber estar. Educación de la que se han encargado mis padres, mis abuelos, mi familia. Dudo que alguna vez les haya decepcionado. 

De mis amigos he aprendido otras tantas cosas: que es mejor pedir perdón que pedir permiso, que una colleja a tiempo elimina tonterías, que una risa tras una mirada puede decir todo, que no hay que ser experta en adelantar acontecimientos, pero que es mejor prevenir que curar. Que un enfado se cura con un café en los sillones de La posada o una pica en las mesas del Pirata, que un viernes cualquiera puede convertirse en el desfase del siglo y que un desayuno en Caminos es una reunión no para hablar del tiempo, precisamente. Que soy fácilmente convencible para salir aun estando en pijama, que las sesiones de fotos pueden convertirse en lo más divertido del día y que el disimulo no es algo compatible con ellas. Muchas veces quiero volver a esos momentos. 

Tengo que decir que la vida, en general, me ha enseñado que de los errores se aprende. Que caer está permitido, pero levantarse es obligatorio. Que sólo fracasa quien no lo intenta. Que amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano, que si te rindes ya estás vencido y que siempre decepciona quien menos te lo esperas. Que las malas rachas siempre pasan, que tu vida no es gris, es del color del que tú la quieras pintar. Que hay días en los que te crees una desgraciada y momentos en los que consideras que no puedes estar mejor. También he aprendido que hay que dejar irse a las personas para extrañarlas y que no sabes lo que tienes hasta que lo pierdes. Que un beso no significa nada si no hay interés, y que de nada sirve el interés si no hay beso. Que ser precavido no es ser cobarde y que la llamada a la tranquilidad en un momento de histerismo puede dar lugar más que a la calma al desasosiego. Que los sueños, sueños son, y que me encantaría poder guardarlos para poder verlos en DVD. Que para superar los miedos hay que enfrentarlos y que un “yo nunca” puede dar lugar a un “eso me pasa por abrir la boca”. Que la humildad es la clave del éxito y la amabilidad quien lo mantiene vivo. Que el silencio puede hacerse lo más incómodo del mundo provocando una inquietante sensación de misterio, o ser el momento cumbre de la conversación al no haber nada que decir. Que siempre suena la canción en el momento más oportuno y que las casualidades no existen. Que todo está conectado, que nada es producto del azar y que hay que empezar a superar desde ya que el destino es cruel.

Lara 2o1o

viernes

Un pedacito de perfección...


.-# Estudiar hasta las tantas y levantarse de noche para repasar, clickear el botón de la cámara diez veces para obtener la foto perfecta, extender la base de maquillaje hasta que no se te vean ni siquiera las pecas, arrugar un folio al ver que te confundiste en la primera línea, utilizar un bastoncillo empapado en quitaesmalte para corregir las pinceladas que se salieron al pintar las uñas, releer doscientas veces un trabajo antes de entregarlo e incluso repetirlo, lavarse los dientes durante cinco (que no dos) minutos, reeditar la entrada al blog cinco veces después de su publicación, revolver el café hasta ver que no queda ni un sólo grumito...



¿No sentís siempre una obligatoriedad
moral de perfección?



.-# Día a día se desperdician horas por este problema. Porque, sí, señores, no sé ustedes, pero yo tengo un problema. Mi persona exige mucho de sí misma, yo diría que algunas veces hasta demasiado. Soy demasiado perfeccionista. Nunca me conformo, siempre pretendo aspirar a lo más alto y, sobra decir que cuando me quedo por el camino siento un poco de frustración. El quid de la cuestión está en levantarse tras haber caído, con algo más de ganas y nada de arrepentimiento o de culpa. En algún sitio leí "Dos emociones inútiles asociadas al pasado: el arrepentimiento y la culpa, y una emoción inútil asociada al futuro: la preocupación. Cuando antes os deshagáis de las tres, antes aprenderéis a valorar lo único que tenéis: el presente". Así que hay que arriesgar, hacer lo que tengas en tu mano para llegar a la meta, sin que te pueda importar lo que haya alrededor intentando impedir que lo hagas. Recuerda: "el pasado ha huido, lo que esperas está ausente, pero el presente es tuyo". Nunca permitas que te pisen cuando intentes lograr tu objetivo, nadie está en derecho de hacerlo. Dijo Jonathan Switf "La ambición suele llevar a las personas a ejecutar los menesteres más viles. Por eso, para trepar, se adopta la misma postura que para arrastrarse". Considera que ser ambicioso no implica el "todo vale", y yo odio a los gusanos. Nunca pienses que alguien es mejor que tú. No te lo creas. Muchos llegaron adonde están como dijo el Sr. Swift y, compadecerte de tí mismo, lamentarse, creer que no puedes hacer algo, esa, no es la actitud para alcanzar la cumbre. He llegado a la conclusión de que, aunque frecuentemente pueda dar lugar a las tres emociones de las que hay que desprenderse,

ser p.e.r.f.e.c.c.i.o.n.i.s.t.a
no está tan mal.